lunes, 21 de abril de 2008

HOLMES

Deja la mochila, es viernes. Tardes de baño calentito, batita y bocata de nocilla. Referencia obligada en mi casa, como el padre nuestro antes de dormir. Un chute de endorfinas capaz de apaciguar a las dos bestias del 3ºC, y tenerles hipnotizados durante la media hora que duraba. Ni el látigo, ni las “mallas” de Ángel Cristo, lo hubieran echo mejor.

Me refiero a la mezcla “nocilla” con… “Es un detective de lo más singular….”.

Hoy “Lo amarillo… nostalgia” nos recuerda esta recomendabilísima serie:

Sherlock Holmes

Una serie capaz de recoger chapas, peonzas y balones. Capaz de vaciar calles y silenciar telefonillos, y estamos hablando de un viernes tarde.

Y es que esta serie, solo tenéis que ver el video de la cabecera, tiene una carga de acción, recordar las persecuciones, y unos efectos (cuando veo nadar en el aire a los secuaces de Moriarty, QUE RECUERDOS), capaces para la época, de convertir a Epi y Blas ó a Espinete en rectángulos de colores.

Una serie creada por y para el entretenimiento, no como los anuncios de muñecas chochonas, que hoy en día llaman series de dibujos. Maldito marketing.

Pós seso. Estos pastelitos son eso, una delicia, como ya no se hacen. La he cargado a los lomos de la mula. Una serie que le podré poner al Rober, sin tener que estar con el rabillo del ojo.

2 comentarios:

Chuso dijo...

¡Más razón que un santo llevas! ¡Nostalgia y buenos recuerdos! ¡No todo lo que dejamos a las siguientes generaciones es CULO o CODO!
Seamos sagaces/astutos; salvo por los teletubies, me sigo quedando con las pipas y los británicos antes que con Naruto y Mangalandia.

Chuso dijo...

¡Estás seguro que el gol ha sido del Atleti! ¡No será de la Real! :-D
Tres fotos más como las que llevas expuestas y te monto una exposición itinerante!!