
No es mi intención frivolizar con este tema; es mas hasta uno tiene cierto reparo en tocarlo, sin tocar madera. Pero ahí esta, y después de una noticia reciente, se aviva la llamita. Este post va dedicado a todos los “abducidos” como Mercedes. Hoy levanto un poco la alfombra y saco mierda en vez de esconderla.
El cuerpo del post toca el tema los que no pueden tocar, los que cuando tocan, el cuerpo les dice que no quiere tocar, y los que incluso sin cuerpo para tocar, creen estar tocando.
Después de este original juego de palabras, perdonarme es lunes, trompetas y tambores, cambio de tercio y a clavar banderillas.
Que pasa con, los minusválidos cuando las personas que velan por ellos, no pueden seguir a su guarda.
Quizás no sea el símil mas acertado, y se refleje mejor comparándolo con cárceles directamente, pero me viene a la cabeza el tiro que le pegaban en la pierna al elefante los malos de tarzan, para que antes que se desangrara les llevara hasta el cementerio, para robar el marfil.
Joder, pues no me paso ni na y mas sin tener ni puda idea de cómo son estas residencias, pero sigo. Que putada. Que putada ser abducido. Que putada que se ven menos de más de 40 tacos por la calle, que chinos en un cementerio.
Me quedo con una noticia del otro día, “La guardia civil, detiene a un hombre en silla de ruedas por una autoría”.
El tipo, estaba confundido o eso me dijo Dinio. Parece ser que de vino hasta arriba, se dirigia a las afueras a tomar la penúltima en el puti del pueblo. Y en una glorieta antes de llegar, se confundió de salida y se metió en la autovía. Pistaaaaa. ¡Que si tenís putas!. Bien por ti vividor. Mejor en medio que quitarse del medio.
Me jode no saber decirlo mejor.